Control de la corrosión con fosfato en el agua potable


Introducción

Los metales de la tubería, tienden a oxidarse cuando entran en contacto con el oxigeno disuelto del agua. Este hecho da como resultado la formación de óxidos metálicos estables. La corrosión en los sistemas de distribución de agua puede afectar la salud de los consumidores, los costos y la estética del agua tratada. Los sistemas más antiguos pueden incluir soldaduras a base de plomo que deben protegerse para evitar concentraciones elevadas de plomo. De hecho, así está regulado por la Directiva (UE) 2020/2184 del Parlamento Europeo a 5 ug/l, ya que es muy perjudicial para la salud.

A menudo se emplean inhibidores de la corrosión tales como fosfatos inorgánicos en forma de polifosfatos, ortofosfatos, fosfatos vítreos y fosfatos bimetálicos. La adición de fosfatos puede formar una capa de protección en la tubería y contener la corrosión. Para garantizar, una dosificación correcta de fosfato que permita tener un control adecuado de la corrosión se requiere una monitorización con un analizador confiable. También se consigue así una reducción de los costes operativos.

 

Control de la corrosión con Fosfato.

El Fosfato se usa comúnmente para minimizar la corrosión en los sistemas de distribución de agua potable. Nos referimos aquí a tuberías de agua potable residenciales, comerciales e industriales. El fosfato también sirve para reducir la corrosión por plomo y para cumplir con los estándares de la administración. Para lograr la pasivación de sistemas nuevos o no tratados previamente, el fosfato generalmente se dosifica a > 3,0 mg/L como ortofosfato. La dosis típica de mantenimiento para garantizar el control de la corrosión es de 0,5 a 1,5 mg/L.

 

Monitoreo del tratamiento con Fosfato.

Es necesario monitorizar la concentración de fosfato para asegurar un control adecuado de la corrosión. La monitorización manual es posible. Sin embargo, para evitar la infradosificación o la sobrealimentación durante los períodos de flujo fluctuante del sistema, es ventajoso el monitoreo continuo. El control de la dosificación de fosfato con un analizador en línea permite:

  • Minimizar la corrosión para cumplir con los requisitos normativos
  • Reducir los costes de los productos químicos añadidos

 

El gráfico anterior muestra una infradosificación de fosfato (línea azul) mientras que el caudal aumenta con el sistema de alimentación manual. Los resultados son un mayor riesgo de corrosión en la red de distribución y una mayor concentración de plomo en el agua potable. Un sistema continuo con alimentación automática permite el mantenimiento de un punto de ajuste deseado independientemente de la fluctuación del caudal.

Una medición automática del fosfato proporciona toda la información necesaria. Así resulta sencillo llevar un control adecuado del inhibidor de corrosión para minimizar la corrosión y el costo.

 

NUESTRA SOLUCIÓN: Analizador AMI Phosphate II

Analizador en línea, de la empresa suiza SWAN ANALYTICAL INSTRUMENTS, para la medición automática y continua de ortofosfatos disueltos. Ideal para monitorizar y controlar el proceso de dosificación de fosfato. Rango de medida: 0,01 a 10 ppm PO4

Su cámara de rebose y el fotómetro de flujo contínuo eliminan los problemas de recubrimiento y obstrucción. El módulo de limpieza opcional reduce los esfuerzos de mantenimiento.

Las funciones de vigilancia integradas generan alarmas si la medición no es válida. Los problemas habituales son falta de flujo, depósitos de reactivos vacíos, funcionalidad de válvula y fotómetro.

No hay pérdida de datos tras un fallo de la alimentación. Todos los datos se guardan en una memoria permanente. Dispone de protección contra sobretensiones de entradas y salidas, y separación galvánica de entradas de medición y de salidas analógicas. El analizador está comprobado de fábrica y listo para ser instalado y funcionar.

Compartir :
Related Posts